ALCALDE MACHISTA


23/10/2010

Hay hombres que parecen tener sólo una idea… la opresión y el sometimiento de la mujer a la indecencia de su voluntad… machista.

El machismo no entiende de países desarrollados o en vías de desarrollo, no entiende de ideologías de derechas o de izquierdas, ni de clases sociales de ricos o pobres, tampoco de creencias religiosas. El machismo (no confundir con hombría), esta presente en todas las civilizaciones y culturas de la tierra, son muy pocas las sociedades que han logrado alcanzar el grado de civilización y cultura suficiente para someter el machismo al imperio democrático de la igualdad y la no discriminación entre el hombre y la mujer.

De entre las sociedades infestadas por la degradante lacra del machismo se localiza y destaca la española. Una sociedad con una cultura anclada en las prácticas sociales y creencias religiosas provenientes de un pensamiento ultra-conservador fruto de una dictadura militar y política de sometimiento y humillación absoluta hacia la mujer. El germen del machismo fascista de la dictadura franquista perdura hoy en muchos sectores de la sociedad española. No hace falta remontarse a los años cuarenta; cuando a las mujeres se les negaba el derecho a la patria potestad sobre sus hijos, o cuando tenían que solicitar permiso al marido para abrir una cuenta en el banco, o para viajar, trabajar, votar, salir de compras o pasear con las amigas, incluso para ir… al inodoro. Aún hoy, el machismo del pensamiento y la ideología franquista sobrevive con todo su ardor y enajenada animadversión a la libertad e independencia de la mujer. Baste como muestra un botón.

El del alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, adscrito al ala ultraderechista del Partido Popular, ha sido, hasta la fecha, el último protagonista del machismo homofóbico de la “cultura” franquista. Sus declaraciones, sobre el nombramiento de Leire Pajín como ministra de Sanidad, son un claro ejemplo de la catadura moral y política del regidor vallisoletano, son la muestra viva del machismo más repugnante y nauseabundo de una “cultura” basada y anclada en los principios doctrinales de una ideología dictatorial. Solo bajo estos principios se pueden hacer estas declaraciones: ”tengo que decir que cada vez que le veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a decir aquí”… No son excesos verbales que pudieran haber sido provocados por la ingesta de destilados embriagadores, tampoco se pueden considerar como un desliz mental verbalizado inconscientemente. Es la personificación de una “cultura” descendiente y heredada de un sistema social sexista y humillante contra la dignidad, la libertad y la independencia de la mujer. Es la insignia, el símbolo y la bandera de los déspotas de la igualdad, la libertad y la democracia.

Es fácil imaginar la actitud machista de este individuo en su quehacer diario; con las mujeres que tiene a su cargo y colaboran en su trabajo, con su mujer, con las mujeres de su entorno familiar y las de sus amistades, con las mujeres que visitaban su consulta de ginecólogo, con sus alumnas de la Escuela de Enfermería… Quizás, la imaginación más delirante no pueda superar la realidad que encierra la nauseabunda mente del regidor de todos los vallisoletanos.

No valen disculpas; ni publicas, ni privadas. Los vallisoletanos no se merecen este alcalde, no se merecen tener a un individuo cuyo machismo le incapacita para representar a la ciudadanía de una sociedad democrática e igualitaria. El machismo es el germen promotor de la violencia de género y solo su exclusión social podrá acabar con la nauseabunda mente de personajes como el alcalde de Valladolid. Ya es hora de que la sociedad de este país empiece a entrar en el siglo XXI, y destierre para siempre la “cultura” machista, de la opresión, el sometimiento y la discriminación hacia la mujer.

La discriminación de las mujeres está presente en cada momento de sus vidas para recordarles que la inferioridad es una mentira que sólo acepta como verdadera la sociedad que las domina.

7 comentarios:

TEODORO dijo...

El alcalde de Valladolid es sincero y dice lo que piensa, al contrario de muchos otros políticos que piensan lo mismo y lo ocultan entre su hipocresía de lo políticamente correcto.

LUCIA BARRAZA dijo...

Decir que una persona le recuerda a un dibujo animado no es machista ni sexista. Es irrespetuoso, y merece un reproche, no el patíbulo del falso progresismo…

TULUS dijo...

Creo que este “señor” necesita un tratamiento médico-psiquiátrico urgente. Actualmente existen muchos métodos eficaces y muy seguros, aunque en ningún caso mágicos, que pueden aliviar su grave enfermedad. Se impone un estudio multidisciplinario integrado en un mismo equipo de trabajo (médicos y psiquiatras), que analicen detalladamente su caso y den un diagnostico y, si tiene cura, su tratamiento. El señor León de la Riva, no debe preocuparse, la impotencia sexual tiene remedio. Le recomiendo que se ponga en tratamiento y deje de meterse el palo de la escoba por el culo.

WELLINGTON dijo...

Es asombroso que Rajoy siga durmiendo, porque al individuo en cuestión habría que expulsarlo del Partido Popular. Lo que me parece aún más grave es que cada vez que dice una animalada de este calibre, los vallisoletanos le ríen la gracia y no se les cae la cara de vergüenza. Y para más sonrojo, le siguen eligiendo alcalde. Ahora puedo entender el apelativo…

PALENTINO dijo...

No voy a malgastar mi desprecio con este fantoche. El desprecio hay que usarlo con gran economía, hay muchos políticos que están más necesitados que este machista impotente.

MONTAIGNE dijo...

El alcalde de Valladolid, como cualquier otro político, no está libre de decir estupideces, lo malo de Javier de la Riva es el énfasis que pone al decirlas, y esto le convierte en un peligroso y concienzudo estúpido, y contra esto nadie puede luchar.

JULIA NAVARRO dijo...

Si este impotente mamarracho piensa eso de “unos morritos”, sabe Dios qué pensará en el desempeño de su profesión de ginecólogo.