16/11/2010
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida...
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida...
Hace 35 años que España abandonó el Sahara Occidental, después de más de 40 años de colonialismo el 6 de noviembre de 1975 el rey de Marruecos Hasan II lanza contra el ejército español una invasión “pacífica” del territorio saharaui, es la llamada “Marcha Verde”, más de 350.000 marroquíes son llevados al desierto desde todos los rincones de Marruecos, se lo ha pedido su rey y todopoderoso príncipe espiritual, “recuperar a toda costa la integridad del territorio nacional” es la indiscutible orden del Califa, el sucesor de Alá, y nada ni nadie puede interponerse a los designios de Dios en la tierra… y para ello cuenta con 25.000 soldados, el apoyo de Estados Unidos y la financiación de Arabia Saudita.
De esta manera, porque Alá y Henry Kissinger así lo decidieron, mientras un dictador moribundo se meaba en su lecho de muerte, el 14 de noviembre de 1975 se firman los acuerdos de Madrid, en los que España abandona al pueblo saharaui a la suerte de un hipotético referéndum de autodeterminación… Referéndum que Marruecos ningunea de forma reiterada con la anuencia de España y el mutismo de la ONU y la Unión Europea, violando sistemáticamente todos los acuerdos y resoluciones internacionales y ocupando ilícitamente un Territorio bajo la tutela y supervisión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, con el propósito de su anexión definitiva en una calculada estrategia de hechos consumados. Estrategia de anexión contra la que el pueblo saharaui lleva luchando desde hace 35 años, una lucha en solitario, en el desamparo de España como responsable jurídica y administradora del procedimiento de descolonización, una lucha contra el tiempo, contra la muerte de la historia un pueblo, contra el olvido de una causa de libertad y dignidad.
De esta manera, porque Alá y Henry Kissinger así lo decidieron, mientras un dictador moribundo se meaba en su lecho de muerte, el 14 de noviembre de 1975 se firman los acuerdos de Madrid, en los que España abandona al pueblo saharaui a la suerte de un hipotético referéndum de autodeterminación… Referéndum que Marruecos ningunea de forma reiterada con la anuencia de España y el mutismo de la ONU y la Unión Europea, violando sistemáticamente todos los acuerdos y resoluciones internacionales y ocupando ilícitamente un Territorio bajo la tutela y supervisión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, con el propósito de su anexión definitiva en una calculada estrategia de hechos consumados. Estrategia de anexión contra la que el pueblo saharaui lleva luchando desde hace 35 años, una lucha en solitario, en el desamparo de España como responsable jurídica y administradora del procedimiento de descolonización, una lucha contra el tiempo, contra la muerte de la historia un pueblo, contra el olvido de una causa de libertad y dignidad.
Es indignante la renuncia del Gobierno español a admitir su compromiso como administrador de la descolonización del Sahara Occidental, su alineamiento con la fuerza ilegal ocupante, lo convierte en cómplice y encubridor de todas las vulneraciones de los derechos humanos que sistemáticamente comete el reino marroquí contra la población saharaui.
Es indignante la necia sonrisa diplomática de la ministra española de asuntos exteriores ante las reivindicaciones del pueblo saharaui, una sonrisa tan cretina como su dignidad frente a las criminales actuaciones del Gobierno marroquí contra la causa saharaui, una irónica sonrisa de clara sumisión al reino alauita.
Es indignante que el Gobierno de Rodríguez Zapatero, utilice al pueblo saharaui como moneda de cambio en las relaciones de buena vecindad con el Gobierno marroquí, en clara postura a favor de las tesis marroquíes sobre el futuro del Sahara, como sumisión al chantaje del reino alauita sobre las reivindicaciones de Ceuta y Melilla.
Es indignante que el Gobierno español venda armas a Marruecos, más de 340 millones de euros, en los tres últimos años, es el absurdo e insensato negocio con un país en permanente conflicto, armas que hoy se utilizan contra el pueblo saharaui y mañana…
Es indignante que el ministro del Interior del Gobierno español, reciba y tenga por interlocutor del reino alauita a un imputado por genocidio con orden internacional de detención librada por la Interpol, buscado por la Audiencia Nacional, y por la justicia francesa. Un hecho que acredita la complicidad política del Gobierno español en el encubrimiento de los crímenes del Gobierno marroquí contra el pueblo saharaui.
Desde hace 35 años, el Sahara llamado español, sufre la indignidad de los sucesivos gobiernos que han dirigido España, una vergonzosa e infamante traición que ultraja a un pueblo que confió su libertad e independencia a la recién nacida democracia española, una democracia que hoy no tiene dignidad ni credibilidad para quienes luchan por su libertad frente a oscuros intereses geopolíticos de corto recorrido y peligroso contenido.
El esfuerzo de muchos políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios…
El esfuerzo de muchos políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios…

5 comentarios:
… El desmembramiento y acoso constante a la unidad de este territorio. El robo de recursos naturales necesarios para el desarrollo de éste país. ¡No Pasarán! Unidad de los españoles frente al acoso destructor del imperialismo internacional. ¡Viva la Libertad!...
Todo mi apoyo al sufrido y valeroso pueblo saharaui. No cedáis ni un milímetro en la defensa de vuestra tierra y la de vuestros antepasados. El inhumano y despótico invasor marroquí acabará cayendo, torres más altas han acabado derrumbándose. ¡Adelante!
Pueblo saharaui, no deis un paso atrás ni para tomar impulso ¡Adelante! ¡Sahara Libre!
El regalo de Franco y su sucesor "el Borbón" a Maruecos, sometiendo armas del "Glorioso Ejercito Español" ante una turba de mujeres, niños y ancianos marroquíes, ha originado estas consecuencias. España ha regalado su protectorado y sus súbditos al represor reino de Marruecos… Un regalo que Mohammed VI no tiene intención de devolver a sus legítimos propietarios… el pueblo saharaui.
Desde un punto de vista realista la cuestión no es el Sahara sino las relaciones hispano-marroquíes o, lo que es lo mismo: Ceuta, Melilla y las inversiones españolas en Marruecos. Es decir, si España alterase su política con respecto al Sahara, Marruecos respondería con un aumento de la presión sobre nuestras Ciudades Autónomas. Y a partir de aquí todo el mundo puede imaginar lo que esto puede significar...
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